El ITESO celebra la labor docente que construye sociedades esperanzadoras
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El ITESO celebra la labor docente que construye sociedades esperanzadoras
La ceremonia del Día del Maestro incluyó el reconocimiento de tres profesores numerarios, 56 nuevos titulares y un momento para honrar la vida de la profesora Azucena Dalila Camarena.
Ximena Torres
Este 15 de mayo el ITESO celebró la labor de quienes se dedican a ayudar a otros a integrar su potencial, su talento y sus fragilidades para “llegar a ser todo lo que pueden ser”, como dice Alexander Zatyrka Pacheco, SJ, rector del ITESO. Ellos son las y los profesores universitarios que, a través de la formación, construyen la sociedad esperanzadora que se busca desde la misión y las orientaciones fundamentales de la universidad.
En el marco del Día del Maestro 2026, la ceremonia incluyó una misa de acción de gracias y la entrega de reconocimientos de distinciones y promociones académicas. Modesto Alejandro Aceves Asencio fue uno de los tres docentes que recibieron el nombramiento de profesor numerario. Desde su especialidad en temas de historia de la arquitectura, el profesor se guía por el propósito de inculcar el cuidado del legado construido por nuestros antepasados.
“Tenemos la obligación de hacer que el alumno se apropie de lo que le estamos enseñando para que afuera, en el mundo ordinario, pueda ponerlo en práctica”, dijo Aceves, adscrito al Departamento del Hábitat y Desarrollo Urbano (DHDU), a través de un video.
La segunda reconocida por su trayectoria fue Eurídice Minerva Ochoa Villanueva, del Departamento de Lenguas. Desde su área de especialidad ha aprovechado la escritura como una herramienta ideal para desarrollar voz autorial y agencia positiva entre los estudiantes. “Mi apuesta docente se construye sobre la base de que, cuando los estudiantes se puedan apropiar de diferentes particularidades (culturales), no vayan a borrar la suya. Es decir que no pierdan su identidad, sino que eso les sirva para seguir construyendo”, mencionó Ochoa.
Por último, también del Departamento de Lenguas, Leticia Adelina Ruiz Guerrero recibió su distinción “como una palmadita en la espalda”, luego de más de 25 años de trayectoria en el ITESO. Ella ha puesto en práctica su enfoque en aprendizaje autónomo no solo entre jóvenes universitarios, sino también entre otros colegas docentes. “Ayudar a formar gente que puede discernir, pensar y tomar mejores decisiones, es algo que en verdad ha marcado mi docencia”, dijo.
No es coincidencia que, en la reflexión que Zatyrka Pacheco hizo durante la ceremonia, destacaran valores similares a los mencionados por estos tres profesores: aquellos ligados a la educación intercultural y dialogada. Para su puesta en práctica resaltó la invitación a incluir la noción de “identidad cultural” en los programas educativos; así como de ejercicios para desenmascarar el pensamiento “estereotipante” y discriminatorio.
“Desde esta propuesta, destacamos que la docencia como práctica de construcción de paz modela relaciones, crea espacios de entendimiento y forma una sensibilidad ética cuando promueve el respeto a la dignidad de cada persona” dijo el Rector.
Las distinciones académicas de profesores numerarios son otorgadas por el Consejo Universitario como una forma de agradecer públicamente a quienes han encarnado el proyecto educativo de la universidad. Eso incluye a personas con una destacada experiencia en su campo profesional, pero que también han demostrado capacidades para formar desde una mirada crítica, abierta, sin dogmatismos. Además, son académicos que están en constante formación y cuya intervención tiene impacto más allá del aula.
Igualmente, durante la ceremonia, 56 docentes fueron reconocidos por su promoción a categorías de titularidad en los diferentes departamentos, coordinaciones y centros de los que forman parte en el ITESO. Ellos han fungido como profesores asociados al menos cuatro años y, a decir de un comité académico especializado, durante este tiempo han contribuido al objeto de estudio y las labores sustantivas de la dependencia a la que están adscritos.
En memoria de Azucena
El Día del Maestro también fue un momento para honrar la memoria y protestar por el feminicidio de Azucena Dalila Camarena Cisneros, profesora de la universidad. En medio de la misa de acción de gracias un par de profesoras de la Academia de Género y Sexualidad tomaron el micrófono para relanzar la pregunta sobre qué puede hacer la comunidad universitaria ante esta ausencia injusta y dolorosa.
Trajeron a colación las últimas noticias sobre el feminicidio de Azucena, que a la vez las impulsaron a reunirse el pasado miércoles 13 de mayo en la Calzada Scheifler del campus para condolerse, expresar su indignación y preocupación ante la magnitud y la persistencia de las violencias de género.
“Decidimos convocar estas acciones para nunca olvidar el femicidio de Azucena Camarena, profesora nuestra, y que nos faltan más de 100 mil hijas, hijos e hijes nuestros, pero tampoco queremos que se nos borre ese momento en el que nos encontramos para nombrar, denunciar, pero también para esperanzar”, dijo la profesora Azucena Gollaz.
A lo largo de toda la jornada se mantuvo al frente del estrado un pequeño altar a Azucena Dalila Camarena. Ahí estuvieron su fotografía, flores, una veladora encendida y un pañuelo con la leyenda “ni una menos”.
Dar forma desde el cuidado y la experiencia
Como parte del reconocimiento a la labor docente fundamental, el ITESO obsequió piezas elaboradas en vidrio soplado a todos los profesores. Entre los regalos había sets de vasos, jarras y floreros para elegir, todos elaborados por artesanos del taller Alizu en San Pedro Tlaquepaque. Ahí la técnica ha pasado de generación en generación bajo un ritmo de trabajo que exige precisión y confianza.
Por eso las piezas fueron la metáfora perfecta para materializar la tarea del “maestro”, aquella persona que además de desarrollar sus habilidades en un gremio, es modelo de una manera de vivir.
“Educar, como hacer vidrio soplado, es confiar en que el conocimiento, cuando se comparte y se cuida, transforma. ¿Qué personas te enseñaron a dar forma a lo que hoy sabes?”, decía la reflexión en torno a los obsequios.